En mi mente se siguen escribiendo las historias que no fueron, los hubieras, los quizás...
Pasa el tiempo y no puedo dejar de cuestionar la actual línea del tiempo, los sucesos precisos que debieron tener lugar exactamente en momentos ínfimos para llevar al mundo, a mí, a este punto y a este lugar, con este pensar, con este sentir. ¿Será que deba llamarle 'dudar' sobre mis decisiones? O ¿es simplemente natural en el ser humano? No sé... ¿Hay sentido en imaginar otras vidas? Creo que es una ilusión bastante satisfactoria en muchos casos, cómo cuando sabes y estas convencido de tomar las decisiones correctas en un examen... Pero igualmente devastadoras como cuando erras por un término demasiado amplio en una pregunta de opción múltiple y piensas "¿Por qué la cambié de último momento?
Me pregunto cuándo empecé a visualizar las decisiones con la frialdad de los adultos, con aquella ceremonia de falsa seguridad y el porte de entereza que disfraza las balanzas mentales entre lo bueno y lo malo que tanto nos presionan a aprender de niños, a ignorar de adolescentes y a redefinir como adultos. Al final de todo dudar es la herramienta más útil para crecer, definirse y sentirse satisfecho con las decisiones que uno ha tomado... ¿O no? :-P
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