domingo, 29 de marzo de 2015

Reescribiendo el hoy

Soy culpable. No sé de que, pero lo soy. Hace años juré que no te haría llorar de nuevo y aquí estamos. A años luz de distancia, sin más comunicación que esta pared blanca en la que escribo pensando en ti. Creo que mi crimen es no poder mentirte y ahora me doy cuenta que por no hacerlo soy un idiota. No mereces esto, mucho menos en tu cumpleaños. Perdón. Algo está roto dentro de mí y llevo años tratando de arreglarlo. No sé bien cuál es el problema, y no he descubierto nada que mejoré mi situación. Me destruyó que no te despidieras de mí. En mi mente, yo no hice nada malo. En mi corazón, me arrepentí en el momento en que pasó. Deambulares de una mente humana, es el título de este blog, y yo soy, inequívocamente, humano. Cometo errores, aprendo, avanzo. Hago estupideces, involucro a otras personas en ellas, me niego a admitir mis debilidades, me creo invencible. Te amo y me lo repito todos los días. Escribo sinsentidos aquí a manera de disculpa, a manera de explicación. Al final, soy culpable. De muchas cosas, pero de otras no. Perdón.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Reconsiderando al verbo

Te iba a contar un cuento, pero al carecer de principio y fin, mejor lo vamos escribiendo.
¿Cómo escriben los grandes novelistas? ¿Por dónde comienzan a estructurar las aventuras de magos, hobbits, caballeros jedi y tantos otros personajes? Un par de días he tenido esta duda dando vueltas en mi cabeza. ¿Deciden un tema y comienzan a crear personajes que, en sus relaciones, decisiones y forma de llevarse lo representen? ¿idean el final desde el principio? ¿dónde termina el inicio?
No es lo mismo que escribir aquí, pues simplemente dejo fluir mis ideas o inquietudes y después de una breve revisión la envío al enorme vacío que es el internet. No puede ser. Ellos deben de tener algún truco... A todo esto, ¿cómo escribimos nosotros nuestras vidas? Las decisiones que tomamos, absurdas para muchos espectadores, son la tinta que llena las páginas de nuestra narrativa. ¿Existirá un narrador omnipresente que pueda hacer comentarios sarcásticos sobre mi futuro? ¿mi vida será un libro divertido de leer? Ciertamente tengo buenas historias (desde comedia hasta tragedia, sin olvidar el drama y uno que otro soliloquio) pero, ¿podría escribir un libro? Ok seamos menos ambicioso ¿podría escribir un cuento? La respuesta es más confusa que un simple sí o no; de ahí la frase del inicio. La parte crucial es que no recuerdo el principio, únicamente lo he vivido a través de la perspectiva de otros, mientras que el final, estaré imposibilitado a escribirlo. Lo único que queda es el desarrollo de la historia. Quizás eso lo convierta en un libro, buen reflejo de mí, incompleto.
De alguna forma, esta pequeña recolección de pensamientos míos, mis extraños deambulares por los oscuros recovecos de mi mente, podrían formar un cuento. O el recuento de un descenso a mi locura.

domingo, 1 de marzo de 2015

Remitente (Carta a los no enamorados)

"Si ustedes no están enamorados, están desperdiciando su vida." Esto se me ocurrió ayer mientras preparaba pizzas y bebía cubas rodeado de gente muy diversa, mezcla de conocidos y recién conocidos. En mi mente empezaba a escribir una carta a los no enamorados. Pero ¿qué es enamorarse? Sí, es la sensación de mariposas en el estómago, la falta de palabras al ver a alguien, la repentina alegría al ver a esa persona especial. Pero más que todo eso, enamorarse es dedicarse, entregar su tiempo, esfuerzo y capacidad a alguien. Uno puede enamorarse de su trabajo, de su ciudad o incluso de un particular aroma. Las promesas de enamorados son una falacia si no han comprendido lo que significa estar enamorados. Es válido estar enamorado de la vida, así como es válido estar enamorado de un sueño. Desafortunados los que no saben amar mas que a otra persona, porque, a pesar de ser posible encontrar un complemento en otro ser humano, la mayor parte del tiempo, el amor se ejerce hacia otros aspectos de la vida. Yo amo las posibilidades de mi capacidad, amo las incógnitas que plantea mi carrera y amo la incertidumbre intrínseca a mi área de trabajo.
...
Regreso quince días después a tratar de terminar este mensaje, con el corazón inflamado, con los sentimientos muy frescos... Es el día de la familia y después de un fin de semana muy familiar, me doy cuenta de lo afortunado que soy de tener a la gente que me ha visto crecer aún apoyándome, muy a su manera, pero presentes. Me doy cuenta de los grandes amigos que tengo, de lo mucho que los quiero y de lo poco que se los digo. Me doy cuenta que no he sido una gran amigo ultimamente, ni he estado al pendiente de toa la gente que me importa. Sé que no lo puedo cambiar de un día al otro, pero quiero estar más enamorado de mi vida.
Y quizás lo que me recordó que no había terminado de escribir esto, después de un día lleno de cargar cosas por las escaleras de casa de mis papás, mi papá dijo, permitiendose descansar, mientras cargaba los sillones de la camioneta, lo último por cargar en el día: "Perdón que no te ayude, estoy exhausto. Si tu mamá estuviera aquí, me haría el héroe. Que bueno que se quedó a descansar." Eso es estar enamorado después de 33 años de casados.