viernes, 26 de diciembre de 2014

Re-cuerdos

cuerdo, da.
(Del lat. cor, cordis, corazón, ánimo).
1. adj. Que está en su juicio. U. t. c. s.
2. adj. Prudente, que reflexiona antes de determinar. U. t. c. s.

Las fechas decembrinas siempre son un tema difícil para mí. Soy malo para dar regalos, soy pésimo para las cenas/comidas/posadas navideñas (creo que principalmente se debe a que no entiendo mucho lo que las hace especiales o diferentes de otras reuniones. A excepción de las piñatas, AMO las piñatas), trabajo en IT por lo que sigo teniendo que trabajar en menor o mayor medida. y, el principal problema, siempre me encuentro recordando las navidades pasadas. Claro que la definición arriba no está únicamente de adorno, me pareció interesante la segunda definición de la RAE. No diría que mi interpretación de la palabra cuerdo sea la de una persona prudente o reflexiva, sin embargo, me permito jugar con este significado y utilizarlo en mi título. Re-cuerdo es aquel que es demasiado prudente debido a que sus recuerdos así lo han inclinado a ser. Demasiado prudente es pensar demasiado las cosas, al grado de que no importa las decisiones que tomes, no podrás quitarte la duda de si hubieras decidido de manera diferente. Así me siento siempre en estas fechas, re-cuerdo.

Re-cuerdos

Por ahí van los re-cuerdos,
olvidándose de los momentos,
que el pasado no es estar,
y el tiempo se agota en disertar.

En un ciclo de analizar,
evaluar, juzgar, replicar,
en un carrusel de indecisiones,
nosotros jugamos a las emociones,

Recuerdos que no se van,
re-cuerdos que no avanzan,
recuerdos de felicidad,
re-cuerdos en soledad.

Estando cuerdos se enloquecen,
re-cuerdos deciden racionalizar,
en tiempos pasados equivocar,
en tiempos futuros... actuar.

Recuerdos que no son ni fueron,
re-cuerdos que no serán ni fueron,
recuerdos que se agotan en pensar,
re-cuerdos cansados de imaginar.


Y la poesía se acabará este año, sin mérito, sin plagio. Es triste sentir tanto y tener tan pocas palabras para expresarlo. Si escribiera más, me agoto, si escribiera menos, me exhausto. Pero si no escribiera de vez en cuando, no podría seguir caminando...




jueves, 30 de octubre de 2014

Renacer

Es difícil admitir cuándo se tiene miedo de verdad. Creo que no lo había sentido en mucho tiempo, si es que alguna vez lo había sentido tan cerca. Creo que el la última vez que sentí algo cercanamente similar fue cuando desperté de mi operación de la nariz. Recuerdo que me asusté porque me costaba respirar y sentía que tenía la nariz bloqueada. Además, desconocía por completo el lugar dónde estaba y no podía hablar para pedir ayuda. El momento de pánico debe ser una de esas cosas que definen el estar vivo. Ayer la situación fue muy diferente. Lo que me causó miedo ayer, me hizo pensar que era posible que muriera, fue un estúpido bicho que agarré en algún lado. Me ocasiono un malestar en el estómago incontrolable y estaba tan deshidratado que en algún momento me costó levantar una cuchara para comer. UNA CUCHARA. Ese era yo hace 24 horas: débil, asustado, sin opciones más que esperar, sufriendo por levantar una cuchara. Que frágil es el cuerpo humano ante ciertas cosas, uno esperaría que tantos años de evolución nos dieran un estómago con mejores capacidades defensivas. Y no importa mucho qué lo causó (dado mi consumo de alimentos de los últimos 4 días el principal sospechoso sería uno de los deliciosos chamorros del Oktoberfest) sino que estoy bien (aunque comiendo exclusivamente gelatina y pan tostado) y que el susto que me hizo llorar ya pasó (la única que lo vivió fue mi madre). Es curioso, como la vida está pintada con esos matices, porque justo cuándo me sentía peor escuché una nueva canción de Damien Rice. Y sonreí.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Reencuentro

La música es de las cosas que caracterizan al ser humano, claramente no somos los únicos en hacer música en el reino animal, pero estoy seguro que somos los que más en serio tomamos el hecho de hacerla/escucharla. No sólo hay toda una teoría matemática respecto a su correcta composición, un esfuerzo tremendo en clasificarla y otro aún mayor en llevar esas clasificaciones al límite; dejando de lado la industria y el dinero que genera, todos sienten a través de la música, comparten sentimientos y encuentran momentos en su melodía. Es emocionante cuando encuentras una canción o un artista que te haga sentir algo, sea alegría o tristeza; cuándo un conjunto de instrumentos y letras te logra mover por dentro, se vuelve una parte de ti. Hace un par de días sentí cómo algo dentro de mí se movió, despertó, al escuchar de nuevo la música de un artista que tiene mucha relevancia en mi vida. Desde que lo conocí, ha estado asociado a gente muy importante en mi vida y su música ha sido un medio para liberar muchos sentimientos, tanto tristes como alegres. Damien Rice hace una música que se entrelaza con mis pensamientos y la melodía me logra mover cómo ningún otra. Sus característicos cambios de ritmo y la tenue voz son parte del encanto, pero, al final, son los momentos que se tienen con esas notas en el fondo los que lo hacen tan importante. A veces entretengo la idea de que sus canciones son para distintas partes de mi vida, pues las voy encontrando en la lista aleatoria de mis canciones cuándo necesito escucharlas/descubrirlas. Y en ocho años no había traído nueva música a nuestras vidas (exceptuando unas cuantas canciones en las que colaboró) pero más importante, su vida también cambió. Decir que estoy emocionado por escuchar su nuevo disco es poco, considero incluso comprar el disco en físico (algo que no he hecho desde los... 20?) y apartarlo en preventa. El reencuentro con su música será como ir a tomar café con un amigo que hace mucho tiempo no veo, para descubrir que, sin importar el tiempo que pase, seguimos pudiendo hablar de todo y nos seguimos queriendo.

sábado, 12 de julio de 2014

Reinicio

Ha pasado mucho tiempo desde que escribí algo. Es interesante cómo dejamos de hacer algunas cosas, sobre todo si nos gusta hacerlas... ¿por qué dejarlas? Por unos meses apagué esta parte de mi tratando de que no emergiera porque sentía que no me hacía bien. Escribir siempre ha sido algo que hago bien (y me hace sentir bien), según me dice la gente. Recuerdo que nunca me ha costado trabajo llenar hojas y hojas de temas que probablemente sean absurdos para muchos. Hoy no he parado de pensar en lo difícil que son las relaciones humanas. Además, todo mundo tiene ideas distintas de lo que se debe hacer en una relación para que esta crezca y se mantenga. Es tan extraño que, la gente que conozco que llevan años juntos, en su mayoría, no hubiera apostado porque duraran tanto tiempo. No sé. Hay relaciones que probablemente no entienda nunca. Curiosamente en estos momentos no estoy en una relación. No es que no lo intente, para ser honesto. Creo que el problema es que espero ciertas cosas que la gente no parece entender. ¿Será que pido demasiado? ¿es posible que este tan equivocado respecto a este tema?
Desde mi punto de vista una relación humana necesita confianza, respeto y honestidad, en ese orden. De cierto modo es un círculo virtuoso, puesto que la confianza genera el respeto y, por ende, incita a la honestidad. La honestidad aumenta la confianza y se cierra el círculo. Según yo. Pensando en esto llegué a una pregunta ¿hay alguien a quién nunca le haya mentido? Es una pregunta difícil de responder porque mentir tiene distintas definiciones o gradientes para la gente. Seamos muy científicos al respecto y tomemos la definición de la RAE:

(Del lat. mentīri).
1. intr. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.
2. intr. Inducir a error. Mentir a alguien los indicios, las esperanzas.
3. tr. Fingir, aparentar. El vendaval mentía el graznido del cuervo. U. t. c. prnl. Los que se mienten vengadores de los lugares sagrados.
4. tr. desus. Falsificar algo.
5. tr. desus. Faltar a lo prometido, quebrantar un pacto.

Lo único que quiero resaltar es que incluso la RAE tiene problemas para definir el verbo y acotarlo. Pero volviendo a mi pregunta, mi respuesta lamentablemente es NO. No hay nadie a quién nunca le haya mentido. Admito que eso es triste. Hace ya muchos años decidí que, contrario a lo que muchos amigos hacían yo no les mentiría a mis padres. Lo hice mucho tiempo, aún intento lo más que puedo, pero los padres, sobre todo las madres, preguntan demasiadas cosas. Hay muchas cosas que me imagino otras personas omitirían contarle a sus padres o familias que creo que yo suelo ser más transparente, pero aún así cuándo tu mamá pregunta: "¿Qué hiciste ayer?" y la respuesta 100% honesta sería "Salí con un amigo hasta las 8 de la mañana y probé la cocaína, además de que hay partes que no recuerdo" pues hay que ser más selectivo con las palabras. Sobre todo si es el día de las madres y estás llegando tarde a la comida familiar. MUY tarde.
La reflexión a la que me llevó esto me recordó otra historia. Y es que para mí la confianza, contrario a lo que la gente dice, no sé gana. En una relación, la confianza se entrega al 100%  desde el principio y sólo después se puede reducir o acotar. Mi punto aquí es: si yo te estoy conociendo y tú me estas conociendo, pero ambos estamos mintiendo por alguna razón, entonces en realidad no te conozco a ti, ni tú a mi. En el corto plazo puede no ser tan grave, pero después, cuándo tienes que decir "oye, tenemos que hablar, por que no te conté esto" y si una de las partes si fue honesta pues se siente traicionada. Cómo cuándo escondías los dulces de chico, tu hermano descubre el escondite y termina enojándose por todas las veces que dijiste no tener dulces. En serio, ¡eso pasa!
El respeto es algo complejo también. Muchas veces respetamos a la gente por <insertar razón> o por <insertar segunda razón>. Pero creo que deberíamos, en una relación, respetarlos de manera más general. Y respetarlos principalmente por la confianza que nos demuestran, por ende, respetar sus decisiones, respetar su inteligencia, sus acciones y sus palabras. Finalmente, yo esperaría lo mismo de la otra persona en una relación. Por eso creo que el respeto genera honestidad, puesto que si respeto a la otra persona y confío en ella de principio, mentirle es lo opuesto a ambos esfuerzos. Sobre todo, el ser honesto demuestra que estoy comprometido con la relación. Incluso cuando se llega a un rompimiento la honestidad debería mantenerse. Todas las vueltas que le damos para esconder los motivos reales de porque las cosas ya no funcionan son los mejores contraejemplos: "No eres tú, soy yo", "vamos a darnos un tiempo", "necesito mi espacio", etc. 
Las razones para ocultar nuestro motivos reales son aún más hilarantes: "no lo quiero lastimar", "no quiero que piense mal de mí", "no lo va a entender", etc. En mi opinión, la única forma de terminar una relación correctamente es siendo brutalmente honestos, como House. "Ya no quiero salir contigo porque no tenemos de que platicar", "conocí a alguien más", "me acosté con alguien más y estoy confundido". Fin de la historia. Y cuando lo haces BOOM tiene todo el sentido del mundo. 
En fin, termino cómo se me ha hecho fácil en tantas otras ocasiones con un poema de Mario Benedetti:

Mucho Más Grave
Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo 

y eso en verdad no es nada extraordinario 
vos lo sabés tan objetivamente como yo. 
Sin embargo hay algo que quisiera aclararte, 
cuando digo todas las parcelas, 
no me refiero solo a esto de ahora, 
a esto de esperarte y aleluya encontrarte, 
y carajo perderte, 
y volverte a encontrar, 
y ojalá nada más. 
No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar 
y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llorá. 
Y que un lindo aguacero invisible nos ampare 
y quizás por eso salga enseguida el sol. 
Ni me refiero a solo a que día tras día, 
aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades, 
o que yo pueda o creerme que puedo convertir mis reveses en victorias, 
o me hagas el tierno regalo de tu más reciente desesperación. 
No. 
La cosa es muchísimo más grave. 
Cuando digo todas las parcelas 
quiero decir que además de ese dulce cataclismo, 
también estas reescribiendo mi infancia, 
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes 
y los solemnes adultos las celebran, 
y vos en cambio sabés que eso no sirve. 
Quiero decir que estás rearmando mi adolescencia, 
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos, 
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo, 
mi germen de alegría y regarlo mirándolo. 
Quiero decir que estás sacudiendo mi juventud, 
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos, 
esa sombra que nadie arrimó a su sombra, 
y vos en cambio sabés estremecerla 
hasta que empiecen a caer las hojas secas, 
y quede la armazón de mi verdad sin proezas. 
Quiero decir que estás abrazando mi madurez 
esta mezcla de estupor y experiencia, 
este extraño confín de angustia y nieve, 
esta bujía que ilumina la muerte, 
este precipicio de la pobre vida. 
Como ves es más grave, 
Muchísimo más grave, 
Porque con estas y con otras palabras, 
quiero decir que no sos tan solo, 
la querida muchacha que sos, 
sino también las espléndidas o cautelosas mujeres 
que quise o quiero. 
Porque gracias a vos he descubierto, 
(dirás que ya era hora y con razón), 
que el amor es una bahía linda y generosa, 
que se ilumina y se oscurece, 
según venga la vida, 
una bahía donde los barcos llegan y se van, 
llegan con pájaros y augurios, 
y se van con sirenas y nubarrones. 
Una bahía linda y generosa, 
Donde los barcos llegan y se van. 
Pero vos, 
Por favor, 
No te vayas

lunes, 10 de marzo de 2014

De las despedidas anunciadas...

Decir adiós es algo que no se me da. Nunca he sabido hacerlo, hasta para los pésames soy malo. Culpo a varios momentos en mi vida de esta discapacidad en mi personalidad pero tengo que aprender a decir adiós. Hoy tengo que decir un gran adiós, uno que llevo pensando por mucho tiempo y que por muchas razones es necesario. Las coincidencias que trae la vida son tan minúsculas, pasajeras y espontáneas que es imposible no verlas.
Este fin de semana se casó mi prima Gloria, la mayor del lado de mi mamá. Sinceramente no tenía muchas ganas de ir a la boda, pero era importante estar ahí para apoyar a mi tío, tanto en su alegría, cómo en su tristeza. Y, a pesar de que no me cae nada bien el ahora esposo de mi prima, logró hacerme llorar.
Me preguntaban si estaba nervioso por mi boda y yo les decía que no. Cuando uno está con la persona correcta no tienes miedo, y sabes que estás con la persona correcta cuándo esa persona te hace crecer día con día.
Me pregunté: "quién es mi persona correcta?" y mi respuesta no tardó en llegar. Tú.
Después de varias copas y de un viaje zigzageante para llegar a dónde íbamos a dormir a eso de las 5 de la mañana me pude dormir. No pude creer lo que vi al despertar, por costumbre o por ganas de no creerlo.

Después de años de uso, de haberse despedido de su compañera "pulsera de economía", sobre la cama estaba roto el listón rojo que he llevado en la mano derecha por tanto tiempo. Su significado no es muy difícil de explicar, pero me cuesta explicarlo. Diría que era una promesa, hacia ti, hacia mí, hacia nosotros. La promesa era no dejar que nada me alejara de ti, en pos de aquello que comentamos "no entiendo por qué las parejas que se separan se dejan de hablar, no deberíamos hacerlo". Y, si, probablemente seas mi persona correcta pero también es correcto buscar otra oportunidad. ¿Dónde se va el amor? No lo sé, pero es hora de decirle adiós. Es hora de decirle adiós a escribir aquí también. Porque es para ti, aunque muchas veces es para mí también. Gracias por todo el tiempo de deambular. Gracias por todo. Adiós. Te deseo lo mejor.

viernes, 14 de febrero de 2014

De cartas de amor nunca escritas

Hubo un tiempo que me considere un romántico, incluso escribí poemas en múltiples ocasiones. Ingenuamente los consideré buenos en su elegante simplicidad y (para mi yo de entonces) ocurrentes rimas. No todos mis poemas eran de amor sino que exploraban otros temas. Incluso cree una página, ahora perdida, con ellos (y un fondo muy geek de un astronauta que flotaba en el espacio). Por más que he intentado encontrar mis viejos (y seguramente limitados) versos no logro que el Internet (y el paso del tiempo) me los devuelva. Extraño la incondicional compañía de aquel astronauta en el fondo de mi pantalla. Ja! Acabo de recordar la música que estaba de fondo era State of Grace de Liquid Tension Experiment, en un loop que edité yo personalmente para que la página me dejara subirlo... En fin, hace tiempo ya que he intentado recuperar algunos de estos poemas, de mis versos añejos, de mi yo romántico... Y por suerte en algún momento envíe algunos por mail. Abajo unos de ellos, aunque recuerdo haber escrito uno, que recuerdo parcialmente y con gran amor de título "Colores" que sí se perdió para siempre...

a través de mi ventana

sentado en mi cama,
me puse a observar,
por aquella ventana,
a la curiosa gente pasar,

las señoras de falda larga,
y los señores con blanca barba,
pasaban sin siquiera mirar,
ni el sol ni el cielo azul mar,

pasaban junto a las flores,
muchos niños juguetones,
que no se detenían a disfrutar,
el aroma de tan bello lugar,

entre miles de colores,
y cientos de olores,
señoras, niños y señores,
eran robots, no soñadores,

así tras aquel vidrio llore,
porque encerrado estaba,
y mientras la gente pasaba,
este bello mundo abandone

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Un dia me puse a amar,
sin siquiera pensar,
y soñé con besarla,
bailar, jugar, y cuidarla.

Como el arcoíris,
después de un dia gris,
llegaba con deseos de dormir,
soñar era mi manera de vivir.

Llegaba tarde al trabajo,
con la pijama debajo,
hasta olvidaba comer,
solo la quería ver!!

otro día dejé de soñar,
porque ella se volvió realidad,
me amaba de verdad,
y lo nuestro nunca iba a acabar

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Imagina todo lo que diría un lápiz si hablara!!
las cosas que ha dibujado o escrito!!
los pensamientos que con su ayuda alguien plasmara!!
quizás solo me estoy volviendo loquito!!

La verdad mi lápiz hablaría de amor,
de palabras y dibujos llenos de cariño,
hablaría de mi mano y su calor,
hablaría de los sueños de este niño!!

quizás usaría muchos versos,
tal vez chafas o simplemente feos,
en fin, serían frases de esas del corazón,
que la mayor parte del tiempo carecen de razón.

también comentaria de mis dibujos,
trazos vagos, simples y difusos,
lineas que aparecen del mas puro azar,
sin embargo expresan mi pensar.

este lápiz que ahora sostengo,
ha viajado conmigo desde que recuerdo,
ha conservado memorias de cuando voy y vengo,
pobrecito, tiene marcas de que lo muerdo!

me duele, y lo tengo que expresar,
pero mi pobre lápiz debo tirar,
su punta chiquita, no sirve mas,
su goma no borrara jamas!

gracias por esos momentos,
gracias por esas palabras,
gracias por esos dibujos,
que juntos movieron almas!!

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02 (Otro Febrero)

Al salir el sol, todo brillo,
Blanco en el piso,
blanco en el cielo,
°yo me sentía un hielo!

Rapido me vesti y me tape,
chamarra, abrigo y botas,
por la ventana me asomé,
y el aire helado respire.

Corrí hacia la puerta, jale,
en la nieve me dejé caer,
bailé, canté, jugué y salté,
y a mi hermano desperté.

¿Guerra de nieve?, le pregunté,
y él simplemente sonrió,
se vistió, y me persiguió!!
por poco no escapé!!

Bolas volaban de aquí a allá,
reíamos sin parar,
no importaba nada más,
jeje y no la vimos pasar!

Era la vecina con las compras,
que recibió una de las bolas,
extraño: no se enojo!
y a nuestro juego se unió.

(mmmm alguna dia seguire, pero te dejo con la intriga!!)

Así empezó otro febrero,
un poco mas frío que enero,
lleno de blanca humedad,
lleno de amor y amistad.

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Zapatos

Increíble lo que se puede leer en un zapato,
desde dónde has estado, cuánto has caminado,
ya sean de marca cara, o simplemente “pato”,
mis tenis hablan hasta de a quien he amado.

Hay tantos tipos de calzado, de piel o plástico,
para vestir o casual, de colores también olores,
huaraches, botas, pantuflas, de tacón o deportivos
todos los usamos para evitar pies con dolores.

Zapato, amigo sincero, cuando juego de portero,
cuando corro con el viento, casi no te siento,
cuando camino por el campo, y solo espero,
cuando bailo en las fiestas, ya ni me acuerdo.

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nubes de algodón

en el verde pasto me tiré,
los ojos primero cerré,
pues quería dormido caer,
pero había algo en el cielo que ver.

eran blancas, esponjosas,
hasta se veían deliciosas!
mi pupila toda se expandió,
asombrada el show apreció.

unas más pequeñas que otras,
unas más lentas que otras,
todas en el color iguales,
aun así muy especiales!!

primero vi un oso polar,
luego una foca vi pasar,
a una cebra vi saltar
un leon la iba a atacar!

así se me pasó el día,
viéndolas pasar, reía,
el viento las movía,
mi mente vida les daría.

pero fugaz la tarde llegó,
y el blanco en rojo cambió,
de pronto mi ojo se cerró,
y el sueño a volar me llevó.

Y este es el más "nuevo" en mis correos viejos.

Hoy no escribo por amor,
tampoco escribo por dolor,
ni escribo por ti,
escribo porque debo partir.
No estoy seguro del destino,
mucho menos del camino,
solo que al llegar,
juntos podremos estar.
Y en el tiempo en que me ausente,
debes conocer nueva gente,
debes amar y llorar,
debemos cambiar.
No se si esto funcione,
tampoco se cuanto tome,
pero se que tuyo soy,
ayer, mañana y hoy.
Por último, un esfuerzo nuevo:

Curiosidades 

Curiosa la soledad,
que rima con edad,
y curioso el amor,
que rima con dolor.

Curiosa la amistad,
que rima con verdad,
y curioso el sueño,
que rima con dueño.

Curisoidad es que,
con la edad aprendí de la soledad,
aprendí que todo amor tiene dolor,
aprendí que la verdad mantiene una amistad,
y que los sueños no tienen dueño... ni expiración.

Curiosa la confianza,
que rima con danza,
y curiosa la sonrisa,
que rima con prisa,

Curioso el sabor,
que rima con color,
y curioso el esquema,
que rima con dilema.

Curiosidad es que,
aprendí que en tu danza hay confianza,
aprendí que una sonrisa no entiende de prisa,
aprendí que el color agrega sabor,
y que todo esquema encuentra su dilema... y su error.

Curioso es... que siga escribiendo versos sin dueño, destinatario o lector. Como un astronauta a la deriva, escribiendo sus últimas palabras, ideas, su vida. Tratando de dejar un recuerdo lleno de los matices y los colores, con los que él vivió... para el próximo astronauta, que llegue a deambular por ahí.

lunes, 3 de febrero de 2014

De cumplir 27 años

9,862 es un bonito número. Es un primo (4,931) duplicado lo que lo hace a la vez común (es par, finalmente) pero especial. Desde hace mucho tiempo he considerado que el número 2 es mi número (no de la suerte ni relacionado con ningún tema cabalístico) por su dominante presencia en mi vida: en mi fecha de nacimiento aparece en mes y año, en múltiples ocasiones fui el segundo lugar de competencias escolares o deportivas (si, alguna vez hice deportes jaja) y en muchos "detallitos" más. No voy a ahondar mucho en ello, pero me pareció interesante toparme hoy con otro dos. 
Cambiando abruptamente de tema, mi cumpleaños fue tanto un éxito cómo un fracaso. Fracaso, porque faltó mucha gente (de por sí es difícil juntar a la gente en puente y super bowl) y se desperdició parcialmente el espacio que renté para celebrar en la ya tradicional forma. Éxito porque compartí un fin de semana increíble con mi hermano y con dos amigos con los que pocas veces he convivido de esta forma. Sí habían participado anteriormente pero nuestra atención había sido distinta.
Ha sido el viaje más enriquecedor que he hecho para mi cumpleaños, aunque sí bebí hasta olvidar (y luego lo repetí... creo) por poder compartir con mi hermano el tiempo de descanso, desde comprar comida y definir el menú, hasta enseñarle un nuevo juego de cartas! Ja... es padre descubrir que podemos hacer buen equipo y lograr cosas de este tipo juntos, sin pelearnos! Además de verlo en otro ambiente, aunque el nunca cambia, quizás yo dediqué más atención a observarlo. En fin, él fue el héroe este fin de semana. Y le agradezco desde lo más profundo de mi corazón el haber ayudado tanto, el manejar tres horas de regreso, el preparar las quesadillas y el no dejar que me creyera las historias "de lo que hiciste ayer pedo" de mis amigos. Je, quizás debería contar un poco de eso, pero será otro día.
Este año sólo hay un par de objetivos en abstracto: consolidar y crecer. Gracias.

domingo, 19 de enero de 2014

De corazones rotos y otros dilemas

¿Qué le dices a un amigo con el corazón roto? ¿"No te preocupes, todo va a estar bien", "las cosas pasan por una razón" o "no es tu culpa"? ¿Ninguna de las anteriores? ¿Todas?
Es raro saber qué, no importa lo que digas, no cambiará nada (o probablemente lo empeorará). Pero no puedes quedarte callado, menos cuando sabes que no tendrás muchas oportunidades de ver a dicho amigo. La tensión es peor cuando sabes que, sin importar que digas, probablemente hagas llorar a tu amigo. Lo único que pude hacer fue hablar desde el corazón:
"No va a ser fácil, va a doler mucho y probablemente lo que te diga no lo quieres oír. A mí me hubiera gustado entenderlo antes, pero nadie me lo podía decir a mí. Tienes que estar contento de que pasó, de que tuviste la oportunidad de compartir el tiempo con alguien que amaste y te amo, recordar lo bueno y lo malo, no permitir pensar en culpables o razones, porque finalmente, esto no es tema del cerebro, sino del corazón." Escapó la primera lágrima que mi amigo intentó disimular. "No es el fin, sobre todo si tu no quieres que sea el fin. El cariño no desaparece y estoy seguro que es más tema de las circunstancias que falta de amor, aún así no puedes encerrarte en esto. Estás luchando por tu sueño y eso es muy importante. Me gustaría poder decir más, tener alguna receta, pero es algo que simplemente tienes que aprender a sentir. Ustedes siempre tendrán algo especial."
Es muy difícil ver a un amigo llorar. A los hombres no nos enseñaron a lidiar con eso y toma años entender que no hay que decir nada, que no hay que hacer mucho, simplemente estar suele ser suficiente. Tener un pañuelo a la mano siempre ayuda pero un hombro funciona mejor. Lo que es realmente un reto, para mí, es no llorar con la otra persona. He visto a mis seres más queridos llorar, por diversas razones, en los peores momentos. Poco después me derrumbo yo por su dolor, sin que me vean. Me cuesta tanto no poder hacer más que escucharlos y secar sus lágrimas. Con el tiempo entiendes que el dolor es parte de la vida, que ayuda a crecer a las personas y que, a pesar de todos tus esfuerzos, no puedes evitar que la gente lo sienta. El otro dilema está en un poema, cómo de costumbre, de Mario Benedetti.

Soledades


Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue

hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme
pero
que vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.

lunes, 13 de enero de 2014

Navidad/Año Nuevo/Despedidas

Tengo muchos temas que escribir el día de hoy, espero que me alcance el insomnio...
La Navidad no llegó para mí este año. No sentí el espíritu cómo lo hice en años anteriores y realmente no sé porque. Quizás por la carga de trabajo, el viaje que tenía planeado o por la falta de decoración. Creo que este año no quería una típica Navidad... Quería salir de la rutina y ser libre. Probablemente por eso mi necedad de llevarme mi coche a la tradicional comida Candia en Tlaxcala, aunque había suficientes argumentos racionales, siempre hubo un elemento de 'quiero llevar la contraria, porque puedo'. La comida Candia... ¿Por dónde empezar? Es el día del año en que nadie le importa nada de mi vida más que mi apellido, y por alguna razón, eso se siente bien. Siempre me angustia no recordar los nombres de todos (nunca lo podré hacer) o no notar cuando alguien falta... Pero este año, más allá de la excelente comida, lo mejor fueron mis sobrinos. Creo que pasé más tiempo persiguiéndolos y jugando a ser un monstruo que comiendo (eso es mucho decir, porque la comida ¡es exquisita!). Y fueron imanes de mi atención mientras estuvieron despiertos. Nada como ver sus caras espantarse ante los fuegos artificiales, cambiar al asombro y explotar en carcajadas cuando se repitieron a lo largo de la noche. Les enseñé como funciona un caballete (esa cosa que sirve para dejar charolas) y en un desafortunado momento de distracción mío uno de ellos no lo guardó adecuadamente y le cayó encima. Después de un par de lágrimas todo volvió a la normalidad. También les enseñé a lanzarse gotas de agua después de mojarse levemente las manos... Acto que me ganó un par de regaños porque empezaron a mojar a todo mundo y tuvimos que quitar la tina de hielos del piso. Finalmente, el momento en que uno de ellos me reconoció y me dio un beso de despedida después de ser la segunda vez que los veo, me alegró la noche. No quiero decir que la cena no haya sido divertida, mi hermano y yo estábamos en sincronía perfecta para los chistes y comentarios, tanto así que más de uno acabo expulsando la sidra por la nariz. Extrañé la parte de 'ser Santa' tarea que ya no llevamos a cabo por la falta de quórum (léase chicos en edad de creer en Santa) y falta de regalos. El viaje en carretera fue divertido (mi hermano descubrió que mi coche está limitado a 150km/h... en las curvas estoy seguro que pasamos de eso) y era algo que tenía que hacer alguna vez...
Año nuevo fue una bestia completamente distinta, entre el viaje (con los peores horarios) y los cambios de casa fue justo lo que necesitaba: impredecible. No quise planear mucho (compre el vuelo sólo una semana antes) porque la idea no era gastar mucho, sino disfrutar las casualidades que se presentaran. Y así fue como todo surgió y conocí a un primo que muy a su manera ha conquistado su independencia, encontrado un balance entre trabajo y vida, y que, posiblemente, se vuelva intermedio para cumplir un par de sueños... Conocí lugares increíbles, vi las puestas de sol en las playas más hermosas y recibí el año nuevo rodeado de gente nueva. Incluso hay una anécdota graciosa de una señora de 42 años que se sentó a platicar conmigo en la playa, cuya vida era 'demasiado rutinaria y requería escapar'. Fue un viaje divertido, diferente, de crecimiento, descubrimiento y nuevas ideas. Lo volvería a hacer sin dudarlo, quizás encuentre la forma de volverlo tradición.

Ahora la parte difícil...
Soy malo para las despedidas. No hay matices ahí. En lugar de sentirme triste cuando alguien se va intento recalcar los beneficios de su partida (tanto en mi mente como en voz alta). La gente (sobre todo aquel/aquellos que se van) lo toma muy... sin suavizarlo, seco. Me ven cómo si no tuviera apego a esas personas que se van. En este caso se trata de mi prima Abigail, que se va 3 meses a Alemania. No somos súper cercanos (llevarle 10 años ya lo hace suficientemente complejo sin mencionar que vive en Naucalpan) pero me gusta creer que tenemos una buena relación. Le regalé mi viejo diccionario Alemán-Alemán tratando de decir 'que bueno que te vas, espero que aprendas mucho' pero inmediatamente fui catalogado como 'el que la estaba corriendo'. Creo que ella sí apreció el regalo, después de que tuve que demostrar su funcionalidad (en la prepa pasé muchas horas leyendo ese libro como una versión torcida de rayuela, ya que al investigar un término encuentras otro que desconoces y saltas por las páginas absorbiendo cosas que, con certeza, no usarás mucho). El problema es que no pude decirle 'te voy a extrañar, pero me da mucho gusto que puedas vivir esta experiencia'. Al escribirlo suena tan bobo, me es más natural pero en persona las palabras correctas nunca llegan a mi mente...

Hoy le dije (escribí, si no seguro no se me hubiera ocurrido) a un amigo "A veces hay que exponer el corazón y dejarlo hablar sin que la mente calculé los riesgos" y me mordí la lengua...