lunes, 10 de marzo de 2014

De las despedidas anunciadas...

Decir adiós es algo que no se me da. Nunca he sabido hacerlo, hasta para los pésames soy malo. Culpo a varios momentos en mi vida de esta discapacidad en mi personalidad pero tengo que aprender a decir adiós. Hoy tengo que decir un gran adiós, uno que llevo pensando por mucho tiempo y que por muchas razones es necesario. Las coincidencias que trae la vida son tan minúsculas, pasajeras y espontáneas que es imposible no verlas.
Este fin de semana se casó mi prima Gloria, la mayor del lado de mi mamá. Sinceramente no tenía muchas ganas de ir a la boda, pero era importante estar ahí para apoyar a mi tío, tanto en su alegría, cómo en su tristeza. Y, a pesar de que no me cae nada bien el ahora esposo de mi prima, logró hacerme llorar.
Me preguntaban si estaba nervioso por mi boda y yo les decía que no. Cuando uno está con la persona correcta no tienes miedo, y sabes que estás con la persona correcta cuándo esa persona te hace crecer día con día.
Me pregunté: "quién es mi persona correcta?" y mi respuesta no tardó en llegar. Tú.
Después de varias copas y de un viaje zigzageante para llegar a dónde íbamos a dormir a eso de las 5 de la mañana me pude dormir. No pude creer lo que vi al despertar, por costumbre o por ganas de no creerlo.

Después de años de uso, de haberse despedido de su compañera "pulsera de economía", sobre la cama estaba roto el listón rojo que he llevado en la mano derecha por tanto tiempo. Su significado no es muy difícil de explicar, pero me cuesta explicarlo. Diría que era una promesa, hacia ti, hacia mí, hacia nosotros. La promesa era no dejar que nada me alejara de ti, en pos de aquello que comentamos "no entiendo por qué las parejas que se separan se dejan de hablar, no deberíamos hacerlo". Y, si, probablemente seas mi persona correcta pero también es correcto buscar otra oportunidad. ¿Dónde se va el amor? No lo sé, pero es hora de decirle adiós. Es hora de decirle adiós a escribir aquí también. Porque es para ti, aunque muchas veces es para mí también. Gracias por todo el tiempo de deambular. Gracias por todo. Adiós. Te deseo lo mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario