Te iba a contar un cuento, pero al carecer de principio y fin, mejor lo vamos escribiendo.
¿Cómo escriben los grandes novelistas? ¿Por dónde comienzan a estructurar las aventuras de magos, hobbits, caballeros jedi y tantos otros personajes? Un par de días he tenido esta duda dando vueltas en mi cabeza. ¿Deciden un tema y comienzan a crear personajes que, en sus relaciones, decisiones y forma de llevarse lo representen? ¿idean el final desde el principio? ¿dónde termina el inicio?
No es lo mismo que escribir aquí, pues simplemente dejo fluir mis ideas o inquietudes y después de una breve revisión la envío al enorme vacío que es el internet. No puede ser. Ellos deben de tener algún truco... A todo esto, ¿cómo escribimos nosotros nuestras vidas? Las decisiones que tomamos, absurdas para muchos espectadores, son la tinta que llena las páginas de nuestra narrativa. ¿Existirá un narrador omnipresente que pueda hacer comentarios sarcásticos sobre mi futuro? ¿mi vida será un libro divertido de leer? Ciertamente tengo buenas historias (desde comedia hasta tragedia, sin olvidar el drama y uno que otro soliloquio) pero, ¿podría escribir un libro? Ok seamos menos ambicioso ¿podría escribir un cuento? La respuesta es más confusa que un simple sí o no; de ahí la frase del inicio. La parte crucial es que no recuerdo el principio, únicamente lo he vivido a través de la perspectiva de otros, mientras que el final, estaré imposibilitado a escribirlo. Lo único que queda es el desarrollo de la historia. Quizás eso lo convierta en un libro, buen reflejo de mí, incompleto.
De alguna forma, esta pequeña recolección de pensamientos míos, mis extraños deambulares por los oscuros recovecos de mi mente, podrían formar un cuento. O el recuento de un descenso a mi locura.
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