Reflexiones, pensamientos, historias, críticas, videos, música... en fín: deambulares!
domingo, 6 de mayo de 2012
Independencia pt. 1: Snacks nocturnos, deshielo, goteras y hormigas
Hoy termina la primera (ya sé faltaron un par de días) de jugarle a esto de ser independiente, vivir en un depa y tener que contar centavos. Ha sido tan divertido y enriquecedor como lo imaginaba. El primer día fue sin duda el más difícil, simplemente porque faltaban muchas cosas a las que esta uno acostumbrado y las otras estaban en cajas. Así que superando toda la flojera (con apoyo de mi OCD) traté de dejar lo más habitable posible. La primera noche fue rara... Había muchos nuevos ruidos nuevos y hubo una visita sorpresa, que me alegró el corazón. No me atreví a insistir mucho pero no quería que se fuera, no por miedo a la soledad, simplemente me encanta su compañía. El segundo día tuvo cierto drama, entre la imposibilidad de prender el calentador de agua y las fallas en la ruta al trabajo la mañana fue complicada. Más tarde el refrigerador se habría deshielado, lo que causó una inundación en la cocina, la cual trapee. Después al abrir la puerta del refri resultó que aún había agua dentro, por lo que nuevamente tuve que limpiar. Cerca de la medianoche, debido al antojo de coca y a una llamada que me despertó descubrí que el refri tenía una charola, llena de agua debajo del congelador. Mi falta de práctica como mesero hizo que tirara la mayor parte... y volví a trapear. El jueves por la mañana nuevamente fallé con el calentador, y descubrí que una de las llaves de mi regadera tenía fuga por lo que tardé muuucho tiempo en salir y llegué tarde al trabajo. Tenía una junta... en Tula! Sin más eventualidades (aunque sí aprendí demasiadas historias de un colaborador que me dejaron un tanto perturbado) regresé a mi reino (entiéndase el departamento) para encontrar que la fuga seguía goteando. También descubrí que había hormigas en la cocina, felices de que hubiera dejado un poco de coca en el vaso. Me sorprendió un olor a gas, que posteriormente descubrí venía de los pilotos de la estufa. Como ya es tradición, me reuní con mi mejor amigo por primera ocasión en mi reino y el llegó con regalos: un par de necesitadas sillas, una planta y (lo que al parecer será el 50% de mi alimentación) cervezas. Platicamos largo rato, le mostré el departamento y después llegó su hermana. Ella amablemente disparó las pizzas y surtió en gran medida la despensa. El viernes finalmente me pude bañar con agua caliente, aunque no en mi baño. El roomie se quedó porque tenía examen, pero afortunadamente no hubo conflictos de horarios. Tuve un día bastante pesado en el trabajo por lo que en la noche quería salir con muchas ganas. Lo cual pronto cambio al ver los precios de las bebidas en Condesa (más que nada debido a mi aumentada consciencia sobre los costos de vivir) y acabamos regresando al depa a beber y comer sopas Maruchan (el 50% restante de mi nueva dieta). La verdad es que no recuerdo mucho de esa noche, pero por lo que me cuentan estuvo bastante divertida jajaja. El sábado fue dedicado a la instalación de internet, reparación de fuga, reunión de la renta y recordar la historia del viernes. Hoy comí en el viejo hogar, lavé ropa y el auto (razón por la cual llovió), hice el súper y me deprimí con la política mexicana. En general una buena semana... Ya luego dejaré estas historias banales pero tenía que escribirlo por aquí, por que marca el inicio de algo más, de nuevas oportunidades.
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