martes, 17 de abril de 2012

Épicamente

Los días son lo que uno quiera hacer con ellos, eso es la gran lección de hoy. Despertar tarde, llegar apenas a tiempo a una cita, tener una entrevista de trabajo un tanto mediocre, tener problemas con el internet (la principal herramienta de trabajo en  mi oficina y del que soy administrador), discutir con una colaboradora necia, quedarse hasta tarde por unas pruebas con un cliente y tener problemas en dichas pruebas sería la forma incorrecta de describir mi día. No, mi día empezó cuando me disponía a correr bajo la lluvia al metro y previo a eso leí en twitter por si había sucedido algo emocionante en el día. Los primeros que lleguen a Mariano Escobedo 498 con 2 latas de Burn se llevan boleto para ir hoy a#Radiohead ¡Corran! #fuelyourfire. No soy un gran fan de Radiohead, debo dejar eso en claro, pero me agrada escucharlos y puedo decir que he escuchado gran parte de su discografía por recomendación de mi mejor amigo. Rápidamente pensé que estaba cerca, yo tenía un OXXO de paso y sólo necesitaba transporte. Le pregunté a mi amiga y compañera de trabajo que iba saliendo de una junta (que duró por lo menos 2 horas) "¿quieres ir a Radiohead?". Ahí empezó la travesía: corrí, bajo la lluvia, al OXXO, dónde no encontré Burn, regresé dos cuadras al 7 eleven dónde intenté comprar dos botellas (si, no había latas) de Burn, pero no aceptaban tarjeta de crédito, mi amiga estuvo a punto de claudicar, pero corrí para alcanzarla y pasamos a otro 7 eleven, dónde ella pago. Media hora después del twit estábamos muy cerca peor el tráfico nos retrasaba, así que me bajé del coche y corrí al edificio, entré sin preguntar más que "dónde están las oficinas de Burn?", acto seguido subí al décimo piso, empapado, respirando pesado y con la idea de que ya era demasiado tarde. Cómo si fuera una broma, el elevador tardó (o eso pareció) más de lo normal, al salir y llegar a las oficinas nadie sabía de la promoción... ¡la responsable estaba en el baño! En cuanto me entregó los boletos y, después de una penosa foto, salí al coche, avisamos de nuestra suerte al mundo y nos encaminamos hacia el Foro Sol. El tráfico no nos preocupaba pues teníamos boletos gratis, en general B, traíamos Radiohead en nuestros celulares y muy buena suerte. A 20 minutos de llegar, sucedió lo que solo en una serie de televisión puede pasar: el coche decidió que tenía que descomponerse. No fue nada grave, ni nadie salió herido... Pero no hubo concierto. Cada quien tomó su camino a casa, con una sonrisa incrédula de lo cerca que estuvimos de un triunfo épico. Fue un fracaso, épico de igual manera, pero sonreiremos siempre, porque lo intentamos.

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