sábado, 7 de abril de 2012

Hogar

Lentamente, el momento se acerca. La cuenta regresiva tiene un fin ya visible y los sueños se vuelven, a cuenta gotas, más reales. Ayer comentaba con mi madre lo que significa un hogar, debido a mi inminente partida del nicho familiar. Después de comentar varios aspectos relevantes, como el lugar, los muebles, la zona y otros aspectos concordamos en que un hogar son las experiencias que lo llenan. El hecho de habitar un espacio, comprar muebles para llenarlo, decorarlo de acuerdo al gusto, tener un primer problema por la mala condición de una tubería... nada de esto transforma una casa en un hogar. Son las risas que se comparten, los chistes que se cuentan, las reuniones que nos nutren, las lágrimas que se derraman sobre el piso, el olor de la comida, las discusiones acaloradas por temas mínimos, el dolor en el dedo chico del pie cuando te pegas con las puertas de trayectoria desconocida. Un hogar se puede crear en medio del bosque sentados alrededor de una fogata con la gente correcta. He ahí el meollo del asunto... ¿quién es la gente correcta para formar un hogar? ¿Se puede saber en teoría o es cuestión de un enfoque completamente pragmático? Es común escuchar cómo la gente se separa o aleja fruto de un intento de vivir juntos. Los puntos más simples se pueden volver temas de discusiones (o batallas campales) entre las personas con mayor armonía. Temo realmente el momento en que alguien me pregunte "¿por qué haces [insertar actividad cotidiana que realizo de manera diferente a la mitad del mundo] así?". Posiblemente trate de racionalizar la eficiencia de mi método comparado con otros; probablemente se trate de algo que nunca haya pensado y simplemente contestaría "por costumbre" o "así me enseñaron"; existe también la opción de que me resulte irracional cuestionar mi manera de realizar las cosas y simplemente me moleste, el menos deseable de los resultados. Pero después de largas horas de reflexión, cuestionar distintos escenarios, presentar a los posibles cohabitantes con temor a que se mataran... Estoy feliz de haber encontrado a la gente con quien quiero intentar esto de "dejar el nido". Y si algo sale mal, por lo menos ya tengo los muebles de una recámara nueva donde podré soñar de otros mundos posibles...

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